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Con emoción, satisfacción y el desafío de seguir impulsando iniciativas que mejoren la calidad de vida de sus integrantes, la Fundación de Fibromialgia de Aysén realizó la ceremonia de cierre del taller de Aromaterapia y Cosmética Natural, una iniciativa que permitió a las participantes adquirir conocimientos en terapias complementarias orientadas al bienestar físico, emocional y al desarrollo de futuros emprendimientos.

Durante ocho sesiones de trabajo, las integrantes aprendieron técnicas para la elaboración de diversos productos naturales utilizando plantas y materias primas de la zona, fortaleciendo además el compañerismo y el trabajo colaborativo entre las participantes.

La presidenta de la Fundación de Fibromialgia de Aysén, Francisca Ronda, manifestó su satisfacción por los resultados obtenidos.

“Estamos muy contentas, muy agradecidas y emocionadas por el término de este curso de Aromaterapia y Cosmética Natural. Esta es una terapia complementaria que ayuda a nuestra salud de manera integral, especialmente en la sanación emocional, y nos entrega herramientas que podremos utilizar tanto para nuestro bienestar como también para generar futuros emprendimientos.”

La dirigenta explicó que el taller permitió elaborar una amplia variedad de productos naturales, entre ellos oleatos, ungüentos, cremas, jabones terapéuticos, aceites relajantes, pomadas para aliviar dolores musculares y productos para favorecer la respiración durante el invierno.

“Trabajamos con lavanda, romero, salvia y otras plantas de nuestra zona. Nuestra idea también es seguir aprendiendo sobre cosmética natural, incorporando champús y otros productos que permitan reemplazar elementos químicos que muchas veces afectan nuestra salud”, señaló.

Además del aprendizaje técnico, Francisca Ronda destacó el valor humano que tuvo esta experiencia.

“Más allá de aprender una nueva técnica, fortalecimos el compañerismo, compartimos experiencias y demostramos que, incluso viviendo con dolor crónico, podemos seguir desarrollándonos y aportando a la comunidad.”

El taller fue posible gracias al financiamiento entregado por la empresa Bahamonde, mediante un convenio de colaboración que permitió adquirir los materiales necesarios y contratar a la profesional encargada de impartir las clases. Asimismo, la Cámara de Comercio de Puerto Aysén facilitó sus dependencias para el desarrollo de las ocho jornadas de capacitación, brindando un espacio adecuado para el aprendizaje y la convivencia entre las participantes.

El encargado de Vinculación con el Medio de la empresa Bahamonde, Guillermo Pailamilla, valoró el trabajo desarrollado junto a la organización.

“Estamos muy contentos con la actividad realizada. Fue la Agrupación de Fibromialgia la que se acercó a nuestra empresa y para nosotros es muy importante poder colaborar, tanto en el financiamiento como en cualquier otra iniciativa que beneficie a la comunidad.”

Pailamilla explicó que esta alianza nace desde una lógica de cooperación mutua.

“Ellas colaboran con nuestra empresa en materias de reciclaje y nosotros buscamos retribuir ese compromiso apoyando este tipo de proyectos. Hemos visto excelentes resultados y queremos seguir aportando a la comunidad en todo lo que esté a nuestro alcance.”

Durante la jornada de certificación también participaron emprendedoras locales que exhibieron distintos productos elaborados en la comuna, promoviendo el consumo local y fortaleciendo las redes de apoyo entre organizaciones sociales y pequeños emprendimientos.

Desde la Fundación de Fibromialgia de Aysén destacaron el respaldo recibido por la empresa Bahamonde y la Cámara de Comercio de Puerto Aysén, instituciones que hicieron posible el desarrollo de esta iniciativa. Asimismo, expresaron su deseo de continuar generando nuevos proyectos de capacitación que permitan entregar herramientas de autocuidado, bienestar y oportunidades de emprendimiento para personas que conviven con enfermedades de dolor crónico.