Skip to main content

Lo que comenzó como una simple pregunta entre dos hermanos hoy se ha convertido en un proyecto de innovación con respaldo científico y proyección internacional. Se trata de Makus Patagonia, un superalimento desarrollado por Carlos y Lucía Soto Salas, quienes decidieron investigar el potencial de una parte del maqui que hasta ahora había permanecido en segundo plano: su hoja.

En conversación con Aysén Ahora, Lucía Soto Salas, bioquímica y cofundadora del proyecto, explicó que la iniciativa nació hace cerca de cuatro años, motivada por la inquietud de descubrir si la hoja del maqui podía ofrecer propiedades incluso superiores a las de su reconocido fruto.

“Siempre se utilizaba la fruta y nos preguntamos qué propiedades podría tener la hoja. Desde ahí comenzó un largo proceso de investigación que hoy finalmente nos permite lanzar nuestro producto”, relató.

Lucía aporta el conocimiento científico al proyecto, mientras que su hermano Carlos, emprendedor y dirigente gremial de Puerto Aysén, entrega la visión productiva y el vínculo con el territorio. Ambos decidieron bautizar la iniciativa como Makus, palabra de origen yagán que significa “hermanos”, reflejando no solo el lazo familiar entre sus creadores, sino también el trabajo colaborativo que dio vida a este emprendimiento.

Un superalimento nacido de la hoja del maqui

A diferencia de otros productos existentes en el mercado, Makus se elabora exclusivamente a partir de la hoja del maqui (Aristotelia chilensis), una especie nativa de Chile cuyo fruto ha alcanzado reconocimiento internacional por su elevado contenido de antioxidantes.

Sin embargo, según explicó la cofundadora, la verdadera sorpresa apareció durante la investigación.

“La principal propiedad es que la hoja de maqui tiene entre tres y cuatro veces más capacidad antioxidante que la fruta. Los antioxidantes ayudan a proteger nuestras células de sustancias que generan daño y que, con el tiempo, pueden favorecer enfermedades crónicas”, señaló.

Diversos estudios, entre ellos investigaciones desarrolladas por la Universidad de Chile, han mostrado el importante potencial antioxidante de la hoja de maqui, además de su riqueza en polifenoles y otros compuestos bioactivos. Se trata, además, de un conocimiento que durante generaciones fue aprovechado por el pueblo mapuche mediante infusiones tradicionales, saber ancestral que Makus busca rescatar y validar mediante evidencia científica.

Ciencia, innovación y respaldo regional

El proyecto tomó un impulso decisivo en 2024 tras adjudicarse el programa “Súmate a Innovar” de CORFO, convirtiéndose en uno de los emprendimientos innovadores desarrollados desde la Región de Aysén con apoyo de esta iniciativa.

Gracias a ese financiamiento, Carlos y Lucía trabajaron durante más de un año junto al CREAS (Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, donde realizaron investigaciones para caracterizar el producto y evaluar su estabilidad.

En conversación con Aysén Ahora, Lucía destacó que uno de los resultados más relevantes fue comprobar que el suplemento mantiene su estabilidad por más de un año sin desarrollar hongos ni bacterias dañinas.

“Nos sorprendió comprobar que, después del procesamiento, el producto permanece estable por más de un año. Para nosotros fue un resultado muy importante porque generalmente los alimentos naturales presentan algún tipo de deterioro”, comentó.

Un producto único con proyección internacional

Actualmente, Makus Patagonia se comercializa en cápsulas veganas elaboradas mediante un proceso diseñado para preservar las propiedades de la hoja de maqui. Está disponible en formatos de 60 y 120 cápsulas y cuenta con las autorizaciones sanitarias necesarias para su comercialización en Chile.

Las ventas se realizan principalmente a través de su cuenta de Instagram @makuspatagonia, desde donde ya despachan productos a distintas regiones del país.

No obstante, sus fundadores miran mucho más allá de las fronteras nacionales.

“Creemos que tiene un enorme potencial internacional porque no existe otro producto elaborado con hoja de maqui. Es el primero a nivel mundial”, afirmó Lucía Soto.

Con innovación, investigación científica y un profundo vínculo con la Patagonia, Makus busca posicionarse como un referente en el desarrollo de alimentos funcionales, demostrando que desde Puerto Aysén también es posible generar ciencia, agregar valor a los recursos naturales y proyectar emprendimientos de clase mundial.