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Por José Luis Osorio, seremi de Minería de Aysén

Aysén tiene un territorio enorme, condiciones geográficas particulares y todavía mucho por conocer desde el punto de vista geológico. Por eso, hablar de minería en nuestra región no significa replicar lo que ocurre en otras zonas del país, sino construir una mirada propia, responsable y conectada con nuestra realidad.

En estos primeros seis meses de Gobierno hemos querido volver a poner a la minería dentro de la conversación sobre el desarrollo productivo. A nivel nacional, 21 proyectos mineros por más de US$24.500 millones ingresaron a tramitación ambiental, junto con avances para simplificar el régimen de patentes, modernizar permisos e incentivar la exploración. Son señales importantes para recuperar inversión y generar mayor certeza.

Para Aysén, esa agenda tiene que tener una expresión propia. Nuestro primer desafío es conocer mejor el territorio y generar condiciones para que nuevas actividades puedan desarrollarse de manera responsable.

Hemos fortalecido la coordinación entre el sector público, productores y empresas, y uno de los ejemplos es el trabajo que estamos desarrollando con la piedra laja, buscando avanzar hacia una actividad más sostenible, con mayor valor agregado, encadenamiento regional y oportunidades de empleo.

También estamos trabajando para ordenar la información geológica disponible, identificar brechas y reconocer nuevas posibilidades para la exploración y para la pequeña y mediana minería. Antes de hablar de grandes proyectos, necesitamos saber bien qué tenemos y dónde están nuestras oportunidades.

Y estamos mirando a nuestros jóvenes. Por primera vez en Aysén realizaremos, junto a SERNAGEOMIN, el Curso de Monitor de Seguridad Minera para estudiantes de tercero y cuarto medio de establecimientos técnico-profesionales y científico-humanistas. Queremos acercarlos tempranamente a la prevención, la seguridad y el conocimiento minero, entregándoles herramientas que también puedan servirles para su futuro laboral.

Aysén puede desarrollar nuevas actividades productivas sin renunciar a aquello que la hace única. Nuestro desafío es conocer mejor el territorio, trabajar con responsabilidad y transformar ese conocimiento en inversión, emprendimiento, empleo y oportunidades para quienes viven aquí.

Ese es el camino que queremos abrir para la minería de Aysén.