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Con apenas 15 años, el joven deportista ha logrado representar a Chile en competencias internacionales. Su historia está marcada por el talento, el esfuerzo familiar y una serie de sacrificios que también abren interrogantes sobre el apoyo al deporte regional.

Coyhaique. Con tan solo 15 años, Gabriel Díaz Mancilla se ha convertido en uno de los talentos emergentes del básquetbol chileno. Nacido en Coyhaique, actualmente integra la Selección Chilena U15, que recientemente obtuvo el tercer lugar en el clasificatorio sudamericano disputado en Castro, Chiloé.

Su historia comenzó en las canchas de Coyhaique, donde dio sus primeros pasos junto a sus hermanos mayores y su prima. Desde pequeño destacó por sus habilidades, logrando campeonatos comunales y regionales representando al Colegio Alborada.

Posteriormente integró el Club Básquetbol Coyhaique en categoría U13, participando en competencias nacionales. Su desempeño llamó la atención del Club Español de Osorno, que lo incorporó como refuerzo para disputar la Liga Saesa, competencia en la que consiguió un nuevo título.

El talento de Gabriel comenzó a crecer, pero también los sacrificios familiares. Para facilitar su desarrollo deportivo, sus padres decidieron trasladarse temporalmente a Osorno, donde ingresó al Colegio San Mateo. Allí se coronó campeón nacional en 2024, logro que le permitió participar en un campeonato internacional en Colombia y acercarse a la preselección chilena.

Más adelante, la familia tomó una segunda decisión importante: trasladarse a Santiago para acompañar su preparación. Gabriel ingresó al Boston College, donde en 2025 consiguió el título nacional de los Juegos Deportivos Escolares, representando posteriormente a Chile en el Sudamericano Escolar de Paraguay.

Su perseverancia tuvo una nueva recompensa este 2026, al ser convocado a la Selección Chilena U15. Durante el reciente clasificatorio sudamericano disputado en Castro, el joven se ganó el apodo de “Ninja Coyhaiquino”, gracias a su rapidez, visión de juego, liderazgo y capacidad para motivar a sus compañeros.

¿Qué ocurre con el apoyo al talento deportivo de Aysén?

La historia de Gabriel es motivo de orgullo regional, pero también abre una necesaria reflexión sobre las oportunidades que tienen los jóvenes deportistas de Aysén para desarrollar sus capacidades sin verse obligados a abandonar su región.

En su caso, la familia debió trasladarse primero a Osorno y posteriormente a Santiago para asegurar su continuidad deportiva y académica.

¿Está Aysén generando las condiciones necesarias para proyectar a sus talentos deportivos? ¿Cuántos jóvenes con similares capacidades quedan en el camino por falta de oportunidades o recursos?

A estas interrogantes se suma otra pregunta que merece ser aclarada: ¿Gabriel Díaz Mancilla fue convocado o considerado para integrar la selección regional de básquetbol que representa a Aysén en los Juegos de la Araucanía 2026?

Hasta ahora, no se cuenta con antecedentes confirmados que permitan establecer si existió algún acercamiento o convocatoria por parte de las instituciones deportivas regionales.

Más allá de estas interrogantes, la trayectoria del joven coyhaiquino refleja que el talento deportivo existe en la Patagonia y puede alcanzar niveles internacionales cuando encuentra las oportunidades necesarias.

Hoy Gabriel Díaz Mancilla representa a Chile, pero sus raíces siguen estando en Coyhaique. Su historia demuestra que el talento nace en las regiones; el desafío es contar con el apoyo necesario para que pueda desarrollarse sin tener que partir.

Aporte: Mauricio Osorio Pefaur