El ciclo impulsado por Malotún Ortiga volvió a convertir al Museo Regional de Aysén en un punto de encuentro entre música, artes visuales, memoria y conversación, consolidando una propuesta cultural que ya supera los 40 conciertos y que, año tras año, sigue encontrando nuevas formas de conectar con sus audiencias.
Con cuatro jornadas marcadas por la alta asistencia de público, la emoción y el encuentro, cerró la versión 2026 de The Dark Side of the Sur, iniciativa que durante cuatro noches volvió a transformar el Museo Regional de Aysén en un escenario para la música en vivo, la conversación, la memoria y las artes visuales.
En su undécima versión, el ciclo desplegó una programación diversa y profundamente conectada con la identidad musical del sur. La apertura estuvo a cargo de Pedropiedra, cuya propuesta pop-rock e indie dialogó con la intervención visual de Leonora Vicuña, un show a sala absolutamente repleta. Luego fue el turno de Celeste Anacletxx, quien llevó al escenario su música de autor, folk y sonoridades patagónicas, en diálogo con el trabajo visual de Amelia Jara Rodríguez. La segunda semana tuvo como protagonista a la histórica agrupación aysenina Intiwayna, vinculada a la fusión latinoamericana y la música de raíz folclórica, acompañada por la propuesta de visual de Flores del Chilco, colectivo de artesanas de Villa Amengual, en conjunto con Pulso Austral.
El cierre de la temporada 2026 se realizó el domingo 13 de septiembre, debido a que debió ser reagendada por disposiciones sanitarias emitidas por la Seremi de Salud, vinculadas a la circulación de virus respiratorios. Lo anterior y mediante resolución exenta, recomendó no realizar actividades masivas. Por este motivo Malotún debió reagendar la fecha final, que estuvo en manos de Cinchando pa’ no Aflojar, con su rescate del folclor patagónico y campero, en diálogo con EIFAA y la exposición “Historias del Sur”. Todo el ciclo contó con la conducción de Marco Canto, generando un puente cercano entre artistas, historias, música y audiencias.
Mucho más que conciertos
Más que una temporada de conciertos invernales, The Dark Side of the Sur fue nuevamente una experiencia que se construye desde el encuentro: canciones que abren conversaciones, imágenes que dialogan con la música y relatos que permiten descubrir nuevas dimensiones detrás de cada artista y cada obra. Durante cuatro noches, distintas generaciones se encontraron en torno a una iniciativa que pone en valor la creación artística, la memoria y las múltiples maneras de habitar y contar el sur.
La masiva respuesta del público durante esta versión vuelve a confirmar la vigencia de una propuesta que, después de 11 años y más de 40 presentaciones, es un fundamental de la escena cultural de Aysén. Un proyecto que ha sabido crecer, resistir, transformarse y mantener intacta su vocación inicial; abrir espacios para la creación y el encuentro, todo mediante una puesta en escena, un equipo profesional de alto nivel y una técnica impecable.
Un proyecto que es posible gracias al financiamiento
La realización de esta nueva versión fue posible gracias al financiamiento del Gobierno Regional de Aysén y su Consejo, a través del fondo Aysén Crece en Comunidad; el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC), del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; y el Fondo de Iniciativas Comunitarias Coyhaique Somos Todos 2026, de la Municipalidad de Coyhaique. Estos recursos resultan fundamentales para dar continuidad a iniciativas culturales independientes, abrir espacios para artistas y creadores y garantizar el acceso de la comunidad a instancias artísticas de calidad.
Las canciones, las conversaciones y las imágenes de esta undécima edición recién comienzan a viajar, porque el cierre presencial no significa el final de esta edición. Ahora comienza un nuevo capítulo: el equipo de Malotún se concentrará en la edición y postproducción del registro audiovisual y sonoro de las cuatro jornadas. El material será preparado para su difusión a través de radios regionales e internacionales y, posteriormente, contará con una edición especial para YouTube, extendiendo esta undécima versión hacia nuevas audiencias y llevando estas canciones, historias e imágenes mucho más allá del escenario donde fueron creadas.
Porque cuando las luces se apagan y termina el último concierto, The Dark Side of the Sur no desaparece. Quedan las canciones, las conversaciones, las imágenes y, sobre todo, la memoria de haber compartido una experiencia que vuelve a demostrar que también desde el sur se pueden construir propuestas culturales con identidad, personalidad y proyección. Nos vemos en The Dark Side of the Sur 2027, donde el invierno se transforma en música y conversación.
Para más información de las actividades de Malotún, visita www.malotun.cl y el instagram @malotun_ortiga.
[Fotos: Sabrina Porcel]








