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Mejoras en caminos, reductores de velocidad, iluminación, buses y atención de salud en ambas riberas forman parte del plan. La prioridad es responder a las necesidades de la comunidad durante las obras.

La reparación del Puente Presidente Ibáñez responde a una emergencia: el corte de uno de sus cables principales en diciembre de 2025. Estos cables forman parte del sistema que sostiene la estructura. La intervención busca recuperar sus condiciones de seguridad y proteger a quienes cruzan diariamente.

Los trabajos incluyen nuevos cables y la reparación de las bases donde se sujetan. Para realizarlos será necesario excavar en ambas riberas, ocupando todo el ancho de la calzada. Por eso, el puente, que actualmente funciona con una vía, cerrará al tránsito vehicular desde el 4 de diciembre, por aproximadamente 8 meses. El paso peatonal se mantendrá protegido, con suspensiones temporales durante maniobras de mayor riesgo.

La preocupación de los vecinos es cómo seguirán llegando al trabajo, los estudiantes a clases o tener acceso a tiempo a atenciones de salud.

Para responder a esas necesidades, la Delegación Presidencial Regional coordina “Puerto Aysén se Prepara”, de la mano con los servicios públicos, la Municipalidad y la ciudadanía. En estos meses se han estado recogiendo las propuestas de vecinos, dirigentes, organizaciones y diversos gremios, transformándolas en gestiones que limiten el impacto cotidiano en la comunidad.

Camino Viejo y mejoras en el desvío

Una de las principales solicitudes de la comunidad ha sido mejorar las condiciones de Camino Viejo.

Recogiendo esta preocupación en las diversas instancias de participación ciudadana, la delegada presidencial regional, Luz María Vicuña, planteó ante autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP) la necesidad de mejorar Camino Viejo y permitir un tránsito más seguro y expedito durante el cierre del puente, como lo han señalado la sociedad civil y las autoridades.

Se encargó al seremi del MOP, Luis Prieto, determinar el mecanismo para esto. La idea es ejecutar una mejora al camino que entregue condiciones de transitabilidad segura, pero que no interfiera con las obras definitivas proyectadas para fines de 2027. Mientras esta situación sea confirmada, el municipio mantendrá las labores periódicas de conservación del camino.

El desvío vehicular entre ambas riberas se realizará por el Puente Dun. Para preparar esta ruta, la Dirección de Vialidad contempla mejoras en la Ruta X-550 mediante suelo-cemento y sello asfáltico, además de demarcaciones, señalización preventiva, reductores de velocidad iluminados y seis luminarias solares en puntos estratégicos del recorrido.

En el sector del colegio Santa Teresa se programaron ensanchamientos en los costados de la Ruta 240 para fines de octubre y trabajos de demarcación durante noviembre. Paralelamente, el MOP Aysén realiza gestiones para habilitar una salida alternativa a través de terrenos de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), con el objetivo de mejorar la circulación en ese sector.

Más seguridad vial, iluminación y semáforos

La Municipalidad de Aysén contempla cerca de 18.000 metros cuadrados de demarcación vial, elementos reflectantes en cruces de ciclovías y mejoras de iluminación en Camino Viejo–Quitralco, Ruta 240 y Ruta X-550.

También evalúa iluminar la rotonda de acceso a Puerto Aysén y modificar la circulación en Avenida Municipal y calle Carrera para ordenar el tránsito.

A estas medidas se suma el trabajo conjunto de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad y el financiamiento gestionado ante el Ministerio de Transportes para nuevos semáforos en cruces estratégicos de la ciudad.

Los proyectos consideran las intersecciones de Ruta 240 con Avenida Pangal, Ruta 240 con Manuel Rodríguez, Variante Aysén con Ruta X-550 y Litoral con Variante Aysén, con distintos avances en sus procesos técnicos y administrativos.

Cuatro buses para conectar ambas riberas

El Ministerio de Transportes prepara un servicio de cuatro buses subsidiados, en vías de licitación, para conectar ambas riberas de Puerto Aysén, considerando el Hospital y el CESFAM como puntos importantes del recorrido.

La propuesta contempla tres salidas por hora en los períodos de mayor demanda y dos en los horarios valle.

Las tarifas de referencia son de $500 para adultos, $170 para estudiantes y $250 para personas mayores, sujetas a su formalización.

“Como Gobierno tenemos la responsabilidad de implementar las soluciones, escuchar las inquietudes y responder a las necesidades de la comunidad. Y para que esas medidas funcionen, también necesitamos el compromiso de cada uno de los habitantes de Puerto Aysén. Tenemos por delante un período estimado de ocho meses que exigirá comprensión, responsabilidad y capacidad de adaptación. Estamos convencidos de que, trabajando unidos, con respeto y pensando en el bienestar de toda la comunidad, podremos enfrentar este desafío”, señaló Luz María Vicuña, delegada presidencial regional.

Salud más cerca de las familias

El plan de contingencia elaborado por el Hospital de Puerto Aysén, el Servicio de Salud regional, junto a los equipos de Atención Primaria y la sociedad civil, busca reforzar las prestaciones en ambas riberas para reducir los traslados, mantener los controles y tratamientos, y asegurar la respuesta ante emergencias.

En la ribera sur, la sede de la Junta de Vecinos Litoral Austral contempla consultas médicas, controles de salud, atención de enfermería y nutrición, toma de muestras, curaciones, apoyo psicológico y social, además de atención administrativa para solicitar horas.

También se consideran visitas domiciliarias para personas con dificultades de desplazamiento.

La entrega de medicamentos para enfermedades crónicas y alimentos de los programas de alimentación complementaria se contempla dos veces por semana en la sede.

Para personas con movilidad reducida, se considera despacho a domicilio, previa evaluación del equipo de salud. Asimismo, los usuarios podrán retirar medicamentos en la farmacia del Hospital de Puerto Aysén.

En la ribera norte, el plan propone extender la atención del CESFAM hasta la medianoche de lunes a viernes y habilitar atención los sábados, mediante la organización de los equipos y turnos necesarios.

También contempla incorporar un ecógrafo y equipos para obtener resultados rápidos de exámenes de sangre, además de acercar consultas de medicina interna y pediatría mediante telemedicina y atenciones presenciales cuando se requieran.

El plan contempla mantener la cobertura de la ambulancia del SAMU en Puerto Chacabuco, coordinada con la red de emergencias de Puerto Aysén para asegurar la continuidad de la atención durante las obras del Puente Presidente Ibáñez.

Además, se encuentra en evaluación incorporar equipamiento de radiografías dentales intraorales en Puerto Chacabuco, con el objetivo de acercar las prestaciones de salud y reducir desplazamientos innecesarios.

Para las urgencias, el Hospital contempla reforzar la atención con un tercer médico durante los horarios de mayor demanda y mantener la disponibilidad de medicamentos de urgencia las 24 horas.

También se considera una ambulancia básica en la ribera sur y una ambulancia avanzada del SAMU en la ribera norte, para responder a las emergencias y coordinar los traslados que sean necesarios.

La marcha blanca de Salud comenzará el 1 de noviembre, con el objetivo de poner a prueba la coordinación, los traslados y el funcionamiento de las prestaciones antes del cierre del puente.

Paso peatonal y respuesta ante emergencias

Durante las obras, el paso peatonal estará separado de las faenas mediante barreras de protección, señalización y rampas donde existan desniveles, recogiendo también las inquietudes planteadas por la comunidad para las personas en situación de discapacidad, de acuerdo con lo señalado en las instancias de participación ciudadana.

Quienes circulen en bicicleta deberán cruzar caminando junto a ella.

La preparación considera simulacros para evaluar los tiempos de respuesta y la coordinación entre los servicios de emergencia.

Asimismo, se trabaja junto a SENAPRED, Bomberos, SAMU y otros organismos en medidas de prevención, rescate y atención ante eventuales emergencias.

Escuchar a los vecinos y responder sus propuestas

El proceso de participación ciudadana ha sido fundamental para identificar las necesidades de Puerto Aysén y orientar las medidas de preparación.

El diálogo del 26 de agosto, organizado en ocho mesas de trabajo, y los encuentros de septiembre permitieron recoger propuestas relacionadas con transporte, caminos, salud, seguridad e iluminación.

Entre las principales solicitudes se encuentran las mejoras en Camino Viejo, la seguridad en el sector del colegio Santa Teresa, los paraderos y la necesidad de contar con información oportuna sobre las obras.

El diálogo permanente con juntas de vecinos, organizaciones sociales y gremios ha sido fundamental para recoger las inquietudes de la comunidad y avanzar en respuestas coordinadas entre las instituciones.

Este trabajo continuará el 29 de octubre, a las 17:30 horas, en el patio de luz del Hospital de Puerto Aysén, con un nuevo encuentro de participación ciudadana para informar los avances y escuchar nuevas observaciones.

Paralelamente, se sigue avanzando en la preparación de simulacros y en el desarrollo de planes que consideren otros ámbitos, como los económicos y productivos de Puerto Aysén.

El objetivo de este plan es que las familias cuenten con información clara sobre los servicios disponibles, las medidas de mitigación y las alternativas de desplazamiento, procurando resguardar tanto la vida cotidiana de las personas como el funcionamiento de la ciudad durante las obras del puente.