Aysén Ahora Reportajes
La frustración de cientos de pasajeros volvió a hacerse sentir durante este lunes 8 de junio en el Aeródromo de Balmaceda, luego que diversos vuelos fueran cancelados debido a las condiciones de baja visibilidad provocadas por la niebla, una situación que históricamente ha afectado a la principal puerta aérea de la Región de Aysén.
Entre quienes vivieron esta compleja situación se encuentra una vecina de la región que utilizó las redes sociales para expresar una inquietud que hoy comparten numerosos habitantes de Aysén.
“Quisiera saber con certeza si el nuevo Aeropuerto de Balmaceda contará con el sistema ILS Categoría III. Estuve todo el día de ayer y hoy esperando que llegaran los vuelos y todo fue cancelado por neblina. Perdí una hora médica para mi hijo. Pónganse las pilas, estamos a 2026”, señaló en una publicación que rápidamente generó reacciones y comentarios de apoyo.
La preocupación no es nueva. En julio de 2024, el entonces senador David Sandoval solicitó formalmente al Ministerio de Obras Públicas y a la Dirección General de Aeronáutica Civil informar sobre la viabilidad y plazos para la instalación de un Sistema de Aterrizaje Instrumental (ILS) en Balmaceda.
En aquella oportunidad, el parlamentario advirtió que las reiteradas cancelaciones y retrasos afectan directamente a personas que deben viajar por razones médicas, laborales, familiares y de conectividad regional.
Un compromiso anunciado para 2026
Un mes después, en agosto de 2024, autoridades nacionales y regionales anunciaron un ambicioso plan para dotar al aeródromo de mejores capacidades de navegación aérea.
La Directora Nacional de Aeropuertos, Claudia Silva, informó que las obras permitirían implementar un sistema ILS Categoría I, cuya entrada en operación estaba proyectada entre fines de 2025 y principios de 2026.
Según explicó la autoridad, este equipamiento permitiría reducir considerablemente las restricciones actuales, pasando de una exigencia de visibilidad superior a 800 metros a una de aproximadamente 550 metros.
Sin embargo, el anuncio más relevante fue la planificación de un futuro ILS Categoría III B, tecnología de última generación que permite operaciones con visibilidad mínima cercana a los 50 metros y que actualmente sólo existe en algunos de los principales aeropuertos del país.
Para ello se proyectó una nueva etapa de inversiones entre 2027 y 2028, asociada a la reconstrucción de la pista principal y la instalación de la compleja infraestructura tecnológica que requiere este sistema.
La pregunta que hoy surge en Aysén
A mediados de 2026, la interrogante que surge entre los usuarios es simple:
¿Se encuentra efectivamente en ejecución el cronograma comprometido por el Ministerio de Obras Públicas?
La duda cobra fuerza considerando que continúan registrándose cancelaciones masivas durante jornadas de niebla, afectando a pacientes, estudiantes, trabajadores, turistas y familias completas que dependen de la conectividad aérea para desplazarse desde y hacia la región.
Para muchos habitantes de Aysén, el problema va mucho más allá de un retraso de algunas horas.
La pérdida de horas médicas, conexiones aéreas, compromisos laborales y actividades familiares tiene consecuencias concretas en una región donde las alternativas de transporte suelen implicar extensos desplazamientos por tierra o mar.
Conectividad estratégica para una región extrema
La conectividad aérea ha sido reconocida por las propias autoridades como uno de los principales desafíos de Aysén.
El Aeródromo de Balmaceda no sólo cumple un rol turístico y económico, sino que constituye una infraestructura estratégica para emergencias, traslados médicos, abastecimiento y desarrollo regional.
Por ello, distintos actores sociales y ciudadanos han comenzado a solicitar información actualizada respecto del estado de avance de las obras comprometidas y, especialmente, sobre la futura implementación del sistema ILS Categoría III B.
La pregunta sigue abierta:
¿Cuándo contará Balmaceda con la tecnología necesaria para enfrentar definitivamente los episodios de niebla que afectan su operación?
Desde Aysén Ahora realizaremos las consultas correspondientes al Ministerio de Obras Públicas, Dirección de Aeropuertos y Dirección General de Aeronáutica Civil para conocer el estado actual del proyecto y los plazos vigentes para su concreción.
Porque en una región extrema, la conectividad no es un lujo. Es una necesidad.








