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Movimiento ciudadano “Aysén en una sola voz”, que reúne a cerca de 300 personas en la región, presentó iniciativa a autoridades para enfrentar la inequidad energética

En el marco de una reunión del movimiento “Aysén en una sola voz”, el concejal de la comuna de Cisnes, Cristian Jaramillo Pineda, quien además se desempeña como coordinador general del movimiento, participó en la entrega de una propuesta estratégica a la Delegada Presidencial Regional, Luz María Vicuña, y al SEREMI de Energía, Juan Luis Amenábar, con el objetivo de abordar el problema estructural del acceso a la energía en la Región de Aysén.

El movimiento, de carácter ciudadano, técnico, político-social y pacífico, agrupa actualmente a cerca de 300 personas en toda la región, quienes han impulsado esta propuesta como una respuesta concreta a la inequidad energética que afecta al territorio.

El documento expone que Aysén enfrenta altos costos en el suministro eléctrico, una fuerte dependencia del diésel y limitaciones para el desarrollo productivo, social y territorial.

Propuesta: generación limpia y de largo plazo

La iniciativa propone avanzar hacia una solución estructural mediante la construcción de una central hidroeléctrica de pasada de aproximadamente 20 MW, capaz de reemplazar parte importante de la generación actual basada en combustibles fósiles.

Entre los principales beneficios proyectados se encuentran:

  • Reducción sostenida de los costos de generación eléctrica
  • Menor exposición a las variaciones del precio del combustible
  • Mayor seguridad energética regional
  • Generación de empleo local en etapa de construcción
  • Impulso al desarrollo productivo

Asimismo, la propuesta apunta a disminuir la pobreza energética, mejorar la calidad de vida de las familias y avanzar hacia una mayor equidad territorial.

En el ámbito ambiental, se proyecta una reducción significativa de emisiones de CO₂, junto con una menor dependencia de combustibles fósiles.

Financiamiento: inversión estratégica para la región

El planteamiento considera un subsidio único regional, similar al modelo aplicado en Magallanes con el gas, equivalente a un año de subsidio estatal. Este permitiría financiar la infraestructura principal mediante instrumentos como el FNDR, junto con el fortalecimiento de redes eléctricas.

De acuerdo con lo expuesto, este enfoque busca dejar atrás el gasto permanente en subsidios al consumo para avanzar hacia una inversión de largo plazo, con beneficios sostenibles para la región.