VIOLENCIA EN EL POLOLEO

0
37
0107 Jenapu imágenes para ser utilizadas en fondo de pantalla pulicidacidad ,oficial con placa plano medio sentado 03-03-2015 caa
0107 Jenapu imágenes para ser utilizadas en fondo de pantalla pulicidacidad ,oficial con placa plano medio sentado 03-03-2015 caa

Un 8% de 400 adolescentes encuestados en Aysén, dijeron haber sido víctimas de violencia explícita en el pololeo, en tanto un 32% ha percibido señales de violencia.

Coyhaique.- La violencia de género es una problemática que afecta años a año sin distinción a miles de mujeres chilenas y una vez que se inicia este ciclo, el espiral aumenta haciendo más intensos y graves aquellos episodios.

Durante el año 2016 hubo, en términos oficiales 128.349 personas que denunciaron haber sido víctimas de Violencia Intrafamiliar en Chile.

En este contexto, la PDI desarrolla estrategias constantes de diferentes enfoques para mitigar este flagelo, en esa línea surge el interés por establecer qué indicios o evidencias se están manifestando en las relaciones de pareja de los adolescentes.

En este contexto, la Policía de Investigaciones de Chile, realizó una encuesta a nivel nacional, la que fue aplicada por detectives de las Brigadas Investigadoras de Delitos Sexuales y Menores, a lo largo del país y la que entrega cifras preocupantes: Los resultados a nivel nacional revelan que la gran mayoría de los jóvenes presenta un alto grado de control e invasión en sus pololeos, mientras que otro número igualmente importante ya reconoce que en sus vínculos existe violencia.

En la región de Aysén 400 jóvenes fueron encuestados el 8 % dijo haber sido víctima de violencia explícita, mientras que el 36% se encuentra dentro de las señales de violencia y un 56% sin violencia.

Es por estos datos y por la innegable necesidad de generar relaciones menos violentas desde su origen, es que la PDI desarrolló este estudio aunque las relaciones con violencia explícita, son las menos y estadísticamente los porcentajes no superan el 10% en la mayoría de las regiones,  se requiere una preocupación especial en la medida de lo que acaece en esas relaciones son constitutivo de delito e implican un riesgo altísimo y real de potenciar una perpetuación de la violencia y reforzando la posibilidad de un femicidio.

El llamado, en definitiva, es a desnaturalizar todas las señales de violencia y romper el silencio frente a las agresiones que se puedan generar en el pololeo ya sean psicológicas o físicas, explicó: el Comisario Jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales y Menores Coyhaique, Rodrigo Bustos.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here